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domingo, junio 14, 2009

FE



No quiero nada
no espero nada.
Sino el rumor de tu dolor
sobre mi cuerpo.




Tengo fe en nuestro desastre.

miércoles, junio 03, 2009

SENZA DI TE

Como una devastación y un franqueo,
las heridas de la noche y el ardor mutuo.

Algo está quebrado, -dices.
Los vacíos del espanto son puertos finales
en los desvaneceres del vientre.

Algo viene a mi que asesina el futuro,
queda una cuita en la mirada
y un sopor incesante
que anuncia vigilia.

No queda mucho por decir, y sin embargo
las alucinaciones postreras han sitiado insensibilidad
y un espasmo nervioso,
yo que ya no tengo sino rencor
del asco del mundo.

Hay un desdentado que camina sobre nosotros,
cadáveres acostumbrados a ver el infierno desde abajo,
dos incisivos suspendidos del vacío
como una máscara sorprendida asistiendo a su propio entierro,
famélica,
su propio montón de huesos apilados sobre un panteón romano
donde se hunden las palabras.

Lo siniestro
de perderte y borrar mi imagen,
disoluta a los ojos de los hombres
devastada a los propios,
ruinas ancestrales de una marioneta
que jamás hecho a andar.

El dolor del mundo está posado en tus ojos
y yo solo encuentro manicomio
para defendertede la peste.

La piel se confunde en la cicatriz,
ya las hordas de los ejércitos ajenos reclaman el féretro infractor,
los deudos de los muertos y
sus trastos inútiles,
la nostalgia de la que se alimentan los leprosos.

Una vida que se consume en una sílaba,
mientras el hijo alcohólico asesinaba
con la misma precisión como pisaba colillas.

Ningún rastro que nos encuentre,
ningún fulgor de llamado,
ninguna voz.
Solo niebla,
solo deseo de una bala atómica,
solo pasmo sobreviviendo a la ceguera,

abstracciones de la fiebre y el temblor
de la sombra y su reflejo hueco.

miércoles, marzo 04, 2009

PERDER


ONE ART

The art of losing isn't hard to master;
so many things seem filled with the intent
to be lost that their loss is no disaster.

Lose something every day. Accept the fluster
of lost door keys, the hour badly spent.
The art of losing isn't hard to master.

Then practice losing farther, losing faster:
places, and names, and where it was you meant
to travel.

None of these will bring disaster.
I lost my mother's watch. And look! my last, or
next-to-last, of three loved houses went.
The art of losing isn't hard to master.

I lost two cities, lovely ones. And, vaster,
some realms I owned, two rivers, a continent.
I miss them, but it wasn't a disaster.

---Even losing you (the joking voice, a gesture
I love) I shan't have lied. It's evident
the art of losing's not too hard to master
though it may look like (Write it!) like disaster.

Elizabeth Bishop